Orígenes y Evolución del Tarot
Para entender y conocer más acerca del tarot, considero que debemos comenzar por el principio. Aunque no soy muy fan de la historia, aquí vamos. El tarot se originó en el norte de Italia a principios del siglo XV. Se cree que fue un juego de cartas llamado tarocchi, que tenía fines recreativos y era de uso exclusivo de la nobleza.
La baraja más antigua conocida es la del Duque de Milán, Filippo María Visconti, quien mandó hacer un mazo para celebrar la unión de las familias Visconti y Sforza. Este mazo incluía, además de los clásicos cuatro palos (copas, espadas, oros y bastos), cartas ilustradas llamadas triunfos, que representaban la vida nobiliaria de la época.
Algunos mazos, como el de Marsella, se popularizaron en Francia. Fue entonces cuando el ocultista francés Jean-Baptiste Alliette, mejor conocido como Etteilla, comenzó a popularizar la adivinación mediante el tarot. Fue prácticamente el primer tarotista y también el primero en proponer que las cartas ocultaban conocimientos antiguos egipcios y que estaban relacionadas con e l Libro de Thot.
Posteriormente, a finales del siglo XIX, Eliphas Lévi se dedicó a estudiar y desarrollar la asociación de las cartas con la mística judía (Cábala), vinculando los arcanos mayores con e l Árbol de la Vida y conectando el tarot con el ámbito de la sabiduría hermética.
Esta relación se consolidó con figuras como Papus y la Hermetic Order of the Golden Dawn, quienes integraron la astrología, la numerología y la cábala en la interpretación del tarot.
A inicios del siglo XX, Arthur Edward Waite, miembro de la Golden Dawn, diseñó un sistema simbólico y arquetípico para el tarot, incorporando ilustraciones detalladas en los arcanos menores. Estas fueron creadas por la artista Pamela Colman Smith, logrando así que el tarot se volviera más accesible y popular.
De esta forma, el tarot evolucionó hacia un lenguaje arquetípico y simbólico que refleja la psique humana, los ciclos vitales, las emociones y las situaciones cotidianas de la vida. Integra asociaciones con elementos como la astrología, la cábala y la numerología, además del uso del color para transmitir vibraciones y energía emocional.
El Rider-Waite-Smith Tarot se convirtió en el mazo ilustrado más influyente, y en él se basan la mayoría de los tarots modernos que existen hoy en día.